Que Denise Scott Brown (Nkana, Zambia, 1931) ex one of the names of the architecture of the second half of the 20th century Every connoisseur of this profession should recognize this. This is one of the few international exhibitions dedicated exclusively to her figure, always associated with her husband and partner Roberto Venturi.
To put this into context, this winning example won Venturi the 1991 Pritzker Prize. Scott Brown was excluded from the galardón peso to work with him since the beginning of the last years. Although the architect demonstrated in the prize competition that he had achieved more than 50% of the studio’s work, the Pritzker Organization never awarded or reclaimed it.
It is now common to award the galardón to two and teams, although the cult of the heroic, masculine and individual architect would still dominate. Denise’s marginalization is the result of a patriarchal system that at the time emphasized the order of Venturi’s collaboratorsRauch and Scott Brown always chose to put Robert’s name first.
It is not the first time that this architect and urban planner exhibits in this museum, you may have participated as an integral part of Venturi, Rauch & Scott Brown in Correspondence. 5 architects-5 sculptorscommissioned by Carmen Giménez, who returned to Bilbao in 1983 after inaugurating the MOPU (former Ministerio de Fomento) at the Palacio de las Alhajas in Madrid.
Photography, art, theoretical reflection and urban planning are some of his strengthsand architecture as a discipline cannot benefit itself. The result is this exhibition at the Museum of Fine Arts. One of the conceptual artists here is the house in Philadelphia where Scott Brown lives, who actively participated in the exhibition.
Imágenes del proyecto’ Learning from Las Vegas, Yale School of Art and Architecture’, 1968. Foto: Venturi, Scott Brown and Associates Records, The Architectural Archives, University of Pennsylvania
Algunas sillas de su vivienda puntúan las salas como nodos estilísticos: la silla Calvet de Gaudí, una Thonet y otra Windsor, un modelo retrofuturista de Joe Colombo. Del mismo modo, se presentan obras de arte de su colección particular que explican los gustos pop de la pareja: un Liz Taylor de Warhol, dos Lichtenstein, también Alan Feltus o Jessica Todd Harper.
Me parece relevante la serigrafía de una estación de servicio de Edward Ruscha, uno de los padres del Pop Art. Scott Brown se hizo con la emblemática edición Twenty Six Gasoline Stations (1962) de Ruscha, compuesta por fotografías de gasolineras situadas a lo largo de la autopista que unía la casa del artista en Los Ángeles con la de sus padres en Oklahoma City.
La cultura del automóvil y el lifestyle americano se fundieron entonces en la idea del strip, o franja alargada horizontal donde se representa la secuencia de una calle o vía comercial. Este strip o panorama lo pusieron en práctica en ese tratado posmoderno sobre el simbolismo de la forma arquitectónica que es Aprendiendo de Las Vegas (1968-1972), y también en Learning from Levittown (1970), una apreciación de los suburbios denostados por los arquitectos.
La franja urbana de la ciudad atraviesa las calles y desemboca en la intimidad del hogar. Un rasgo ético de Scott Brown era su diseño urbanístico siempre de fuera hacia adentro, del contexto y sus fuerzas (económicas, políticas, sociales) hacia el individuo, de la ciudad a la casa pasando por la calle, como reza el título de esta exposición.
Tomo del proyecto ‘Learning from Las Vegas’. Foto: Museo de Bellas Artes de Bilbao
En el fondo, aquello que separaba a Scott Brown y a Venturi del llamado Movimiento Moderno era su convicción de que la forma, en su sentido moderno, es el resultado de un proceso que tiene en cuenta el contexto. Su posición era activista, asociacionista e involucrada con las comunidades con las que trabajaban. Igualmente, su pedagogía implicaba a sus estudiantes en la toma de decisiones como un proceso compartido horizontal.
Esta colectividad palpable en la exposición resulta imprescindible a la hora de aportar una necesaria dosis de complejidad y contradicción. La arquitectura, a diferencia del arte, no debería preocuparse tanto por la firma. De hecho prácticamente ninguna pieza, exceptuando las sillas y obras de arte, lleva escrito en las cartelas un único nombre.
Finally, the voice of Denise Scott Brown is presented in the form of a soundtrack through an audiovisual portrait created in her house by Pablo García Canga and Manuel Asín. Cinema summarizes this homeland of the postmodern interrelationship between art.

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